02 marzo 2006

Juguete roto


¡Despierta, despierta!

Mmmm

Pit despierta, que son las diez, joder, hace más de una hora que debías estar en la estación. Que son las diez, Pit, despierta.

La luz entró como una granada en la habitación. Tiró de la persiana de golpe, con un estruendo que hizo a Pit hundir la cabeza en la almohada.

Mmmm

Pit levántate, joder, que son las diez, que ya ha llegado el paquete, que está en la estación esperando.

Se levantó de un salto, con los ojos aun medio cerrados y la cara algo hinchada.

¿Cómo no me has llamado antes? Sabes lo importante que es para mí ese paquete, decía mientras a la pata coja se metía dentro de sus arrugados patalones. Debiste haberme llamado a las ocho. He perdido dos horas… debiste haberme llamado, Lin.

Oye Pit, cálmate, no soy tu criada, y ya son las diez, no vamos a discutir ahora… vístete anda, que llamaré un taxi, ya has perdido demasiado tiempo.

Joder, las diez.


La caja era de madera sin barnizar, como las de las botellas de vino baratas. Había arrancado ya el papel marrón de embalar, con prisas, con ansia, que ahora estaba tirado en multitud de trozos arrugados e irregulares en el suelo. La tapa se deslizaba hacia fuera, la arrastró, y allí estaba entre virutas. Sus ojos se iluminaron, la boca entreabierta y el gesto paralizado. Lin fumaba sentada en la mesa, ajena, como obligada. Él estaba de pie, parecía contemplar un hijo recién nacido.

Si en ese momento hubiese sabido que aquella hermosa pieza de coleccionista, tres años después, iba a salir volando de su mano, cruzar todo el salón hasta impactar en la cabeza de Lin y convertir los valiosos cristales en astillas hundidas en su hermosa cara de niña francesa, si lo hubiese sabido…

El teclear lo distrae. Le parece mentira que aun se empleen máquinas de escribir. Los bastoncillos vuelan veloces, del carro al folio, detallando su culpa. Lleva tres días sin dormir, soportando las miradas despectivas de funcionarios beatos, ellos no saben, no entienden…

Lin ha ido a verlo. Le ha dado vergüenza presentarse ante ella con ese uniforme ridículo. Se lo dijeron el día anterior y había estado toda la noche pensando, midiendo sus palabras. En definitiva habían pasado seis años. Por la mañana, mientras se afeitaba, decidió pedirle perdón. Otra oportunidad, quién sabe.

Hola Lin; en la garganta tenía un nudo, apenas podía balbucear. Ella estaba tan guapa como siempre, en la mejilla unas pequeñas cicatrices, casi imperceptibles.

Pit. Te queda poco, Pit. Solo he venido para decirte que no me busques jamás, que te odiaré siempre. Te dejo un paquete. Adiós Pit.


La caja era de madera sin barnizar, como las de las botellas de vino baratas… las mismas virutas… los mismos ojos iluminados, esta vez por la rabia. Lo lanzó con fuerza contra la pared de la celda. Era un juguete antiguo y roto. El mismo que había volado de su mano aquél día. No valía nada ya. Como él.


5 Comments:

Anonymous Una de las admiradoras said...

Pobre Lin, seguro q ella tampoko durme bien...
Pero siempre hay q saber perdonar y ser perdonado, decimos cosas q no sentimos y después, en frio lo piensas y sabes q has metido la pata hasta el fondo.

PD: hoy se me va la pinza mucho, no me hagais mucho caso.

02 marzo, 2006 14:01  
Blogger Fash said...

Fash dice:
lin??
Fash dice:
pit??
Fash dice:
pit y lin
Fash dice:
pitiklin
.oª*´^`*ªo..oª*´ PiLuKiYa `*ªo..oª*´^`*ªo. dice:
pitiklin
.oª*´^`*ªo..oª*´ PiLuKiYa `*ªo..oª*´^`*ªo. dice:
sipi

[ yujuuuuuu ]

[ pitiklin pitiklin ]

02 marzo, 2006 14:05  
Anonymous Pityklin said...

Lin se ha comprado un ordenador. Se ha puesto la mejor tarifa de Internet. Y le han regalado una cam por la compra.
Ahora se pasa el día sentada sobre su silla de mimbre marrón oscuro. Se peina y se maquilla para pasar las horas delante de ese ordenador. Pues ha encontrado algo que le gusta, ¿le gusta? La vía de escape a ese vacío que resuena por su mente.
Y se mete en chats. Y se ha abierto una cuenta en MSN.
Enseña su cuerpo a quien se lo pide. Escondida entre las sombras de las luces de su salón, muestra medio rostro a la persona que hay al otro lado. Y disfruta. ¿Y disfruta? Nunca mira de frente a esa puta cámara, pues se vería encerrada en su propio reflejo.
Se deja llevar, siempre se deja llevar por quien la contempla.

Lleva días coincidiendo con el mismo nick, ella creé que él es diferente. Es interesante y divertido. Es la bayeta que limpia su cerebro. Se sorprende a si misma esperando a que cada vez que éste se conecta, una ventana sumerja por la esquina derecha de su pantalla.
Quizás con un simple hola, o un triste ¿que tal guapa? Serviría.

PITykLIN!

Y pasan horas y horas hablando, hablando de todo menos de sus vidas. Ella solo explica lo que le gustaría ser. Lo que debería haber hecho. Escondiendo las cicatrices de su cara y de su mente.
Él la quiere, ella esta seguro de eso. La quiere en secreto, pues no es normal que le preste siempre tanta atención, y que pasen tantas horas hablando de lo primero que les pase por la cabeza.

PITykLIN!

¿Quieres verme por cam? le preguntó él que llevaba esperando ese momento desde que la conoció.
Y se alisó el pelo nerviosa con las manos, se recolocó el vestido de tirantes, se sentó recta en la silla, respiró hondo y encendió la cámara.

PITykLIN!

No era posible, pues ella lo odiaba. Lo odiaba por su carácter, por la manera en que la hablaba a veces. Odiaba sus colecciones. Lo odiaba por lo que le hizo. Lo odiaba. Lo odia..ba?!

Hola Pit.

PITykLIN!

Hola Lin.

02 marzo, 2006 15:39  
Anonymous Revol doesn't rule. said...

La caja era de madera, sin barnizar, como las de las botellas de vino baratas... no había virutas... solo unos ojos cerrados, sellados para siempre. Pit ha muerto.

¿Lin?

Sí.

Hola, soy Laura, Lin. Pit, ha muerto Lin, esta mañana. Un paro cardíaco, está muerto, Lin, muerto, yo creo que ya lo estaba hace años Lin, desde que salió.

¿Lin?

(...)

Bueno, solo quería que lo supieras. El entierro es mañana. Supongo que no vendrás. Verás, él... creo que hay algo que te gustaría tener, Lin, en realidad es tuyo, porque lleva tu nombre. Es algo como un juguete, no está en muy buen estado pero lleva tu nombre, Lin, no sé, sería algo importante para vosotros, él se pasaba el día restaurándolo y mirándolo ensimismado...

Clic

¿Lin? ¿me oyes? ¿Lin?

02 marzo, 2006 20:29  
Anonymous Bely said...

PitykLin ke hitoria mas trsite quizas nunca debieron conocerse para no sufrir luego tanto al no estar juntos,quizas la vida les deparaba un destino mejor pero ellos elijieron ese camino quizas Lin kiera siempre a Pit y no tuvo el valor de decirselo, quizas ese juguete nunca debio romperse quizas... quizas... quizas

03 marzo, 2006 01:33  

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